Mostrando entradas con la etiqueta "sonetos a toledo". Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta "sonetos a toledo". Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de agosto de 2009

ritmos desde el péndulo de mi vida. soneto 55

SONETOS A TOLEDO§


I

Fue primero la tierra que se abría
y de su entraña un vientre monstruoso
rugió como en un parto clamoroso
expulsando tu arisca geometría.

Ya desde el seno, roca tú bravía
de estructura tajante y armonioso
perfil, multiplicándose, gozoso.
Torso imponente. Recia varonía.

Y la sangre materna y coagulada
majestuosamente fue licuando
en cinturón con línea de herradura.

Era una cinta móvil, plateada.
Un guardián a tu cuerpo vigilando.
Era el Tajo ceñido a tu cintura.


§ 1.968

ritmos desde el péndulo de mi vida. soneto 56

SONETOS A TOLEDO

II

Tajo furioso, atronador, teñido
sanguinolenta y aceradamente.
Soberano que tan gozosamente
toda gloria y poder se te han rendido.

Tú galopas como corcel tendido
y la espumosa crin, salvajemente,
sacude los peñascos del oriente
y en la vega reposas desceñido.

Tú sabes de estandartes y de cruces.
De piedras abatidas y elevadas.
De las tinieblas todas y las luces.

Nadie cambió tus rumbos, los primeros
de la arena y el agua bien trabadas
doblando como mimbres los aceros.

ritmos desde el péndulo de mi vida. soneto 57

SONETOS A TOLEDO


III

Horadó por tu cumbre retadora
su aguilesco refugio la nobleza,
y en ansia de vivir mayor grandeza
levantó su columna rezadora.

Babélica Toledo. Tentadora.
Turgente y desnudada sin vileza.
En tu apretado músculo bosteza
satisfecho tu azar de seductora.

Diabólica y angélica tuviste
como una piel humana el atractivo
despertador de las sensualidades.

Carne ganada para santidades.
Como rayo flamígero pusiste
en fuga eterna al invasor lascivo.

ritmos desde el péndulo de mi vida. soneto 58

SONETOS A TOLEDO

IV

Por tus siete colinas, capitales
pecados y virtudes te ciñeron.
Mística te elevaron, y pusieron
sobre tus hombros túnicas sensuales.

Te iluminó la seda y los metales.
El pincel y el buril se te rindieron.
Más que al jade y al mármol te pulieron
hasta hallar tus latidos vegetales.

Oriente y Occidente en tu destino.
Visigoda. Moruna. Castellana.
Ante tu puerta, como peregrino,

rindióse el oro de la Tropabana,
y las mejores perlas y el platino
carnal hicieron a tu piel cristiana.

ritmos desde el péndulo de mi vida. soneto 59

SONETOS A TOLEDO

V

¿Dónde están las pupilas que te vieron
por vez primera en aspereza erguida?
¿Dónde los que tallaron tu medida
y bajo su cincel te sostuvieron?

¿Aquellos que con púrpuras cosieron
en tus grecas la blonda estremecida?
¿Dónde guardas su lágrima vertida
que en éxtasis constante te ofrecieron?

En tus piedras hay pechos incrustados.
Un pálpito converge hasta tu centro
por cada labio que besó tu frente.

Palpitan los sarcófagos. Por dentro
se oyen coros que cantan desvelados
tu palmeral prodigio diferente.

ritmos desde el péndulo de mi vida. soneto 60

SONETOS A TOLEDO

VI

Yo canto al hombre aquí, las maravillas
de sus manos en mil multiplicadas,
sin descanso sus venas empinadas
en prodigio retando a las semillas.

Consumieron la piel de sus rodillas.
En ayunos las ingles bien domadas
bebiéndose sus lágrimas saladas
y un ángel consolando sus mejillas.

Miembros semidivinos desgastando
sus cuerpos en andamio hacia otra gloria
con un sudor de sangre de claveles.

Y Dios, uno por uno, contratando
a la luz de su inmensa palmatoria,
hombres que decorasen tus paneles.

´ritmos desde el péndulo de mi vida. sonetos 61

SONETOS A TOLEDO

VII
A la Virgen del Sagrario, Patrona de Toledo.§

Dame sólo una perla de tu manto.
Esa que está en la sombra de tu cuello.
Esa que va perdida en tu cabello;
y transforma su oriente en amaranto,

y sube a tus mejillas, bebe el llanto
y en ti esconde su tímido destello;
la que puede sanarme todo aquello,
toda mi pena, todo mi quebranto.

Me llamo como tú. Éste sagrario
si no le das tu perla estará frío
de humedad y penumbra hasta la muerte.

Un sepulcro será, no un relicario.
No demores el ansia de tenerte.
¡Yo te daré una piedra de mi río!

§ 1.968
Pub. en el libro de sonetos “Esta espina dorsal estremecida”. Se repite por completar el tema, ya que la Virgen es Patrona de Toledo.